La Plataforma para los Combustibles Renovables ha enviado una carta al Gobierno de España y a diversas Comunidades Autónomas, destacando la necesidad de adoptar el principio de neutralidad tecnológica en la descarbonización del transporte.
Según el informe de NTT Data, un aumento del 1% en el uso de combustibles renovables en España podría reducir emisiones equivalentes a 425.000 vehículos eléctricos. Además, elevar la cuota de estos combustible al 20% permitiría reducir las emisiones de GEI en un 10% más que lo previsto en el PNIEC.
Los combustibles renovables no solo aceleran la reducción de emisiones de CO2, sino que también hacen la transición más asequible, permitiendo un ahorro del 38% en los costes asociados a la sustitución de vehículos de combustión por eléctricos.
Además, la producción de estos combustibles ofrece grandes beneficios para la economía rural, con un potencial de crear 50.000 empleos y generar 3.391 millones de euros de valor agregado bruto en el sector agrario.
España tiene todo para convertirse en líder europeo en combustibles renovables, aprovechando sus recursos agrarios y la capacidad de su industria de refinación y distribución.
Sin embargo, es fundamental desarrollar un marco regulatorio y fiscal que impulse la transición de manera inclusiva y justa para todos los sectores.
